<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://elbolsodepili.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>el bolso de Pili</title><description>&lt;center&gt; &lt;strong&gt;En el bolso llevo...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;El mini ipod, las multas de tr&#xE1;fico, una barra de labios y un cuaderno chico, para apuntar tus cuentos chinos.&lt;br /&gt;-------------&lt;/i&gt; &lt;/center&gt;</description><link>https://elbolsodepili.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>He perdido el toque</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2007/012501-he-perdido-el-toque.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2007/012501-he-perdido-el-toque.php</guid><description><![CDATA[<p>O lo he dejado escapar. No se, la cosa es que no tengo ganas de escribir en el blog. No se qu&eacute; decir.</p><p>Igual es el fr&iacute;o, que me deja los dedos paralizados. El sue&ntilde;o (siempre tengo sue&ntilde;o ahora). La repetici&oacute;n. Este blog, que es como estar en una casa de alquiler con decoraci&oacute;n anticuada. No se. El no se.</p><p>La cosa es que no tengo el toque y el br&iacute;o de otros momentos... Esperaremos, que esto siempre vuelve. </p>]]></description><pubDate>Thu, 25 Jan 2007 23:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>intervalo</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2007/011401-intervalo.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2007/011401-intervalo.php</guid><description><![CDATA[<p>Y mientras tanto, que era como decir entonces, cuando lo era todo, segu&iacute;an llegando los cantos de los p&aacute;jaros, volv&iacute;an los fr&iacute;os tal como se iban y las modas pasaban dejando esa huella que nos hac&iacute;a anticuadas. Esas que nos hac&iacute;a ser nosotras mientras que otras nos miraban con cara de reprobaci&oacute;n por andar trasnochadas.</p><p>Entonces, mientras tanto, los tacones segu&iacute;an chapurreando, el idioma cantarino, ese torcido que siempre nos han perseguido, que siempre nos han cantado, nos han silbado al dejarnos entrar detr&aacute;s de las llaves en el portal. Y&nbsp; una vez m&aacute;s, al cerrarse la puerta ha caido ese intervalo, ese tiempo quieto, parado y silencioso. Ese que nos ha dicho que hemos vuelto a casa. Que siempre volvemos a casa.</p><p>Y volvemos delante de una maleta y detr&aacute;s de un viaje. Pegada de besos y harta de copas, que nunca son suficientes para ver las estrellas volar en azul y verde, en amarillo y en hielo. </p><p>Y bueno, &iexcl;qu&eacute; se yo! siempre, detr&aacute;s, vuelves a casa y te miras. Y entonces te ves: tan chica, tan menuda, tan diferente a c&oacute;mo te fuiste aquella vez que no sab&iacute;as que siempre, al final, siempre, se volv&iacute;a a casa. Entonces, y ahora, m&aacute;s que entonces, sigo oliendo a casualidades, a n&uacute;meros catorce, a besos, que me gustan, &iexcl;ay c&oacute;mo me gustan los besos! y a encinas de Segura, y a campi&ntilde;as de Azuaga, a tiendas con TPI de Londres, de Roma, a bolsas de tirantes de tela, con nombre pretencioso y altanero en su solapa. Y huelo a yo, que cada d&iacute;a que vuelvo soy diferente, y huelo distinta, y cada vez, huelo m&aacute;s a mi. </p><p>Resuenan los tacones. Otra vez. Otra vez el portal repiquetea y mi cabeza canta. Y huele a flores. Y&nbsp;mis labios, como entonces, saben a beso. A beso dulce, largo, que no se d&oacute;nde empezo pero que a&uacute;n no ha terminado. Y repiquetean y vuelvo a casa. Soy una orquidea negra. </p><p>Y siempre, en este tiempo, vuelvo a casa. Bendito tiempo muerto, desde entonces y hasta que dejemos de contarnos cuentos, bendito tiempo muerto, infinito mientras dure y eterno mientras no haya remedio.</p><p>Ese que siempre hace nuevos los besos. Es m&aacute;s, ese que cada vez hace m&aacute;s nuevos y diestros esos besos.</p>]]></description><pubDate>Sun, 14 Jan 2007 05:02:00 +0000</pubDate></item><item><title>al final de la calle habia tristeza</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2007/011101-al-final-de-la-calle-habia-tristeza.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2007/011101-al-final-de-la-calle-habia-tristeza.php</guid><description><![CDATA[<p>La calle hacia una ligera curva a la derecha, por donde se ponia el sol. Eran las cinco de la tarde y los romanos se movian deprisa, en vespas que bajaban la calle o se quedaban parados enfrente del cafe y al lado de las cristaleras de las terrazas.</p><p>Yo, mientras, bajaba la calle. Una calle de cine, famosa, y con gloria antigua. Yo, bajaba la calle, con frio, sin casa, cansada. Y al final, un luminoso de Martini cerraba los ojos y traia otras vidas, m&agrave;s de verano. </p><p>Una sensacion, como la del bostezo que no llega. Como la del empacho sin comida. Como la del suegno cuando se ha dormido y sigue cercando los ojos y llenando de pereza la cama. Y he seguido bajando, hasta tocar con la punta de los dedos el cartel luminoso de Martini. </p><p>Alli lo he dejado. He girado a la derecha, justo por donde iba el sol y nos hemos ido a ver el espectaculo de la Fontana de Trevi donde a un lado estaba Roma y al otro, el mundo entero: china, japon, estados unidos, espagna, alemania... Y en el centro, un indu que vende rosas y otro con muchos ojos y manos de seda para apropiarse del olvido turistico. </p><p>Despues, un helado despacio en la Plaza de Spagna y al subir las escaleras, me he sacudido esa sensacion. Ya puedo volver a casa. </p>]]></description><pubDate>Thu, 11 Jan 2007 17:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>Y ma&#xF1;ana todo se llenar&#xE1; de bicicletas</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2007/010701-y-manana-todo-se-llenara-de-bicicletas.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2007/010701-y-manana-todo-se-llenara-de-bicicletas.php</guid><description><![CDATA[<p>Y de&nbsp;cosas que o&nbsp;huelen a pl&aacute;stico o huelen a nuevo. O est&aacute;n sin planchar, pero porque no lo necesitan.</p><p>Pero eso ser&aacute; ma&ntilde;ana, porque hoy, las calles est&aacute;n vac&iacute;as, las camas est&aacute;n llenas y las casas recogidas. Todas calladas, todas oscuras, menos las de mis vecinos de enfrente, donde a&uacute;n crepitan las luces azules, las amarillas con las rojas, cada una a su ritmo, pero todas al comp&aacute;s para andar desordenadas. Y hacen ruido en una noche donde en la glorieta no pasan coches, ni furgonetas. No hay autobuses.</p><p>Mi casa suena a calentador de aire. Repetido y cansado da las vueltas a las h&eacute;lices para dar calor. Y en la entrada, al lado de la puerta azul, las cosas se ordenan. Entonces, el paraguas se ha apoyado en la pared que est&aacute; justo al lado de la puerta, y el paraguas, es azul. Y la l&aacute;mpara, que les da el color, es un gran farol de papel, que brilla de turquesa. Y eso es lo que hay, porque todo se va quedando en punto y en su sitio. Y eso es lo que hay.</p><p>En la calle, los caramelos se pegan a el asfalto, un exceso, un empacho, el &uacute;ltimo de estos d&iacute;as. Un derroche necesario para contar los d&iacute;as al rev&eacute;s. Y para tener excusas cuando no tenemos sue&ntilde;os y besos cuando no tenemos nada m&aacute;s que dos almohadas vac&iacute;as.</p>]]></description><pubDate>Sun, 07 Jan 2007 12:06:00 +0000</pubDate></item><item><title>la puerta azul</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2007/010201-la-puerta-azul.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2007/010201-la-puerta-azul.php</guid><description><![CDATA[<p>Ayer pint&eacute; la puerta de mi casa de azul. Por fuera est&aacute; intacta, pero por dentro, es azul mar, azul griego, casi turquesa, azul de playa de arenas blancas, azul de sonrisa de acero y azul de tu ba&ntilde;ador y mi blog. </p><p>El bote lo hab&iacute;a comprado a principios de a&ntilde;o. Azul, mi azul. Un bote peque&ntilde;o y sin pretensiones. Nunca me imagin&eacute; que una tarde de fin de a&ntilde;o diera para una puerta entera. Tambi&eacute;n hab&iacute;a comprado un peque&ntilde;o rodillo, para que la pintura quedase bien extendida y no necesitara lijar. Soy creativa pero perezosa (creo que por lo segundo soy lo primero), as&iacute; que estaba todo listo para no hacer trabajo de m&aacute;s. </p><p>Pues eso, que en menos de una hora, la puerta de mi casa se volvi&oacute; azul intenso. Y todo se llen&oacute; de olor a pintura y a pl&aacute;stico. </p><p>Todav&iacute;a no me acostumbro al cambio, todav&iacute;a me sorprende verla azul, y a&uacute;n le falta una mano y colocar unos versos, los oportunos, para verlos cada ma&ntilde;ana al salir a la calle y para que me abracen cuando vuelva cansada por la noche. Y me recuerden, me gu&iacute;en, me sigan dando luz y cari&ntilde;o. Ahora s&oacute;lo queda buscar esos versos y, despu&eacute;s de aplicar la otra mano, dejarlos crecer. </p><p>Sin darme cuenta, empec&eacute; bien el a&ntilde;o. Pint&aacute;ndome por dentro, llen&aacute;ndome de versos, que me despidan y me recojan cada d&iacute;a. Por fuera, mi casa sigue siendo la misma, pero por dentro tiene m&aacute;s luz y hace calorcito. As&iacute; va a ser mi a&ntilde;o: decisivo, calmado y con luz, pero con cambios discretos y por dentro. Feliz a&ntilde;o nuevo. Bienvenido. Espero que te quedes, como los dem&aacute;s, 365 d&iacute;as.</p>]]></description><pubDate>Tue, 02 Jan 2007 01:55:00 +0000</pubDate></item><item><title>planes navide&#xF1;os</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/122601-planes-navidenos.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/122601-planes-navidenos.php</guid><description><![CDATA[<p>Una ma&ntilde;ana estupenda. Esta ma&ntilde;ana hac&iacute;a sol y el carril bici de mi calle ya estaba abierto y listo para estrenarlo. Con su toque rom&aacute;ntico e invernal, lleno de hojas secas, perfectamente colocadas y sin ciclistas. Algunos peatones con los que cruzarse y dejarse mirar. Sonreir, y seguir camino del parque, en una ma&ntilde;ana como de domingo pero sin gente y sin peri&oacute;dicos.</p><p>He cruzado la Palmera, d&aacute;ndome el aire fr&iacute;o en la cara. Hasta llegar al monumento a Elcano no he entrado en calor y entonces, he seguido escuchando el aire, al zumbar en mis oidos y salir corriendo, a toda prisa, para seguir enfriando la ma&ntilde;ana.</p><p>Sin Ipod y sola, era el momento ideal para hacer ristras de planes y de ideas. Y he encontrado una: &iquest;alguien se viene el d&iacute;a 1 a hacer una escapada de senderismo? &iquest;Una excursi&oacute;n en bicicleta? Y por supuesto, &iquest;alguien se viene el treinta a la &uacute;ltima borrachera del a&ntilde;o? Espero que sea memorable y por supuesto, que no deje resaca y si buena memoria. De esta &uacute;ltima nos tenemos que acordar. Chica ya se ha apuntado. Espero que Paula, Clara, y alguna m&aacute;s no diga que no. </p>]]></description><pubDate>Tue, 26 Dec 2006 18:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>El sms de moda</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/122403-el-sms-de-moda.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/122403-el-sms-de-moda.php</guid><description><![CDATA[<p>Cada navidad, siempre llega un sms de moda. Que si los pavos borrachos, que si las estrellitas. Este a&ntilde;o es el de todo y nada. Te deseo todo lo que te haga feliz y nada que te haga sufrir.</p><p>Yo prefiero quedarme con todo. Con lo bueno y tambi&eacute;n con lo malo. Si no llueve, no puedo sentir el aire peg&aacute;ndome en la cara. Si no llueve, no puedo disfrutar de secarme al sol. Si no hace sol, no tendr&eacute; fuerzas para cuando llegue el invierno y el fr&iacute;o. Si no te echo de menos, si no te pierdo de vista, si no sales volando y no se en qu&eacute; &aacute;rbol vas a cantar, no tiene gracia que vuelvas a posarte en mi hombro, cuando vaya silbando camino de casa. </p><p>Que no, que no quiero lo que huela a artificial, lo que sea estandar, repetido, admitido, c&oacute;modo y f&aacute;cil. Que quiero todo, lo que es bueno, lo que no y lo que parece que es una cosa y luego es otra, porque as&iacute; es la vida. Y la vida, tal como es, ya me gusta.</p>]]></description><pubDate>Sun, 24 Dec 2006 20:16:00 +0000</pubDate></item><item><title>abrazos gratis, &#xBF;a qu&#xE9; precio?</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/122402-abrazos-gratis-a-que-precio-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/122402-abrazos-gratis-a-que-precio-.php</guid><description><![CDATA[<p>La primera vez que vi el video fue en un email de Luis. Despu&eacute;s, conmovida y emocionada, lo colgu&eacute; aqu&iacute;. Me un&iacute; y firme donde pon&iacute;a una equis de "yo quiero abrazos gratis", y como la gripe, lo pegu&eacute; por email y por blog. </p><p>A los pocos d&iacute;as, me los encontr&eacute; por las calles y hoy, sigo vi&eacute;ndolos colgados con su cartel de "abrazos gratis". Mmmm me temo que no he entendido bien esta acci&oacute;n. Cuando vi el video, me dije: "Pili, tenemos que pararnos. Tenemos que dejar de correr para dar m&aacute;s besos, para querer m&aacute;s y sobre todo, para decirle a todos los que queremos, que los queremos. &iquest;No es triste que los abrazos, que son gratis, los vendamos tan caros?". Y ah&iacute; empez&oacute; mi conmoci&oacute;n. Y me dej&eacute; seducir. Y desde entonces, los lunes, cuando llego al taller, reparto besos. Y encima, me gusta. Y lo mejor, me sale solo. </p><p>Hoy, me dec&iacute;a alguien, hab&iacute;a vuelto a ver a los de "abrazos gratis" por la calle. Y hoy, me digo, mal vamos. &iquest;Para dar abrazos tenemos que poner cara de bueno y llevar un cartel? &iquest;Para qu&eacute; queremos darle abrazos a desconocidos? &iquest;Cuando llegan a casa y sueltan el cartel siguen dando abrazos? </p><p>No me gustan estas acciones tan de pl&aacute;stico. Tan provocadas. Tan artificiales. No me gusta que nos hagan falta, es m&aacute;s, me preocupa.&nbsp;La vida es como el zumo de bote.&nbsp;Tanto conservante, colorante y emulgente, hace que las cosas pierdan su sabor original. Puede que fuera un sabor m&aacute;s seco, o m&aacute;s complicado, o que tuviera pulpa y trozitos de c&aacute;scara, pero aquello era zumo de naranja. Pues lo mismo pasa con estas cosas. Me preocupa que sean necesarias y tambi&eacute;n que nos acostumbremos a ellas. </p><p>Me dec&iacute;a una amiga reci&eacute;n parida y reci&eacute;n iniciada en estas preocupaciones, que los beb&eacute;s, al estar ahora tan as&eacute;pticos y aislados, est&aacute;n menos preparados a inmunizarse, y hay m&aacute;s alergias infantiles. No se si es un falso mito o si es cierto, pero eso s&iacute; que pasa en el resto de la vida: todo es tan puramente artificial, que nada mancha y nada deja marca y si por casualidad un d&iacute;a, salimos a la calle y pisamos un charco sin botas de pl&aacute;stico, se nos enferma hasta el coraz&oacute;n. &iquest;Estamos aisl&aacute;ndonos tanto de la vida, que no estamos preparados cuando nos cruzamos con ella?</p>]]></description><pubDate>Sun, 24 Dec 2006 20:03:00 +0000</pubDate></item><item><title>muack!</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/122401-muack-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/122401-muack-.php</guid><description><![CDATA[<p>Ha vuelto. Ha venido dentro de una postal con un ping&uuml;ino con bufanda. Como siempre, ha llegado sonriente y con letra may&uacute;scula. </p><p>Y all&iacute; dentro,&nbsp;estaba pegado al cristal de un acuario. Y m&aacute;s all&aacute;, medusas mezcladas con pulpos y mantas. Tiburones y peces de colores.&nbsp; &iquest;Me oir&aacute; desde aqu&iacute;? Desde este lado de ac&aacute;, fr&iacute;o y con estufas, con luces de colores, no tan risue&ntilde;as como aquellas. Con regalos pero sin tanto papa noel. Con m&aacute;s bufandas y con turr&oacute;n de chocolate. &iquest;Le llegar&aacute; un beso si se lo doy por aqu&iacute;?</p>]]></description><pubDate>Sun, 24 Dec 2006 19:48:00 +0000</pubDate></item><item><title>El d&#xED;a de la marmota</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/122201-el-dia-de-la-marmota.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/122201-el-dia-de-la-marmota.php</guid><description><![CDATA[<p>Harta. Estoy harta. </p><p>Estoy tan cansada de repetir los mismos d&iacute;as con distintos tacones, que ni siquiera me he dado cuenta que casi es Navidad. &iquest;Navidad? Desde hace dos Navidades casi que repito el d&iacute;a sin escaparme ni uno.</p><p>El a&ntilde;o que viene le voy a pedir a los Reyes Magos que me dejen hacer una devoluci&oacute;n: le doy todas las horas que me las pas&eacute; esperando, que no sirvieron de nada, que me aburr&iacute; y hasta las de esta noche, saliendo del trabajo a las doce. </p><p>Ay. </p>]]></description><pubDate>Fri, 22 Dec 2006 01:47:00 +0000</pubDate></item><item><title>La rubia del museo</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121901-la-rubia-del-museo.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121901-la-rubia-del-museo.php</guid><description><![CDATA[<p>Hace poco fui a ver una sala de exposiciones. All&iacute;, como en casi todos los sitios donde se expone arte contempor&aacute;neo, no hay que esperar mucho para que aparezcan los personajes propios de estos sitios.Claro, cada sitio tiene sus personajes y los de este tipo de lugares los tienen y bastante definidos. </p><p>No tardaron.&nbsp;Dej&eacute; atr&aacute;s&nbsp;la primera sala, donde unas capas de cristales de espejos se agarraban al techo y se dejaban dar forma para ser casi humanas, entr&eacute; en la segunda y al salir, ya ven&iacute;an los tres, por detr&aacute;s de las misteriosas capas plateadas y brillantes. Por supuesto, de primeras, no me sorprendieron. </p><p>Una mujer. Dos hombres. De los dos hombres, uno era figurante. El otro, artista. Pero el artista ten&iacute;a menos papel que el figurante. Digamos que era s&oacute;lo para dar ambiente. En estos grupos, muchas veces, hace falta un artista. Y ese era &eacute;l: camiseta sin mangas, a pesar de andar ya bien entrado el oto&ntilde;o. Negra, por supuesto, a juego con unos pantalones de cuero del mismo color, un par de m&uacute;sculos en sus brazos (previamente tatuados)&nbsp;y botas de cowboy, muy a su estilo, a pesar de tener acento andaluz cerrado. El otro estaba para que ella hablara y tuviera sentido todo lo que dec&iacute;a (al menos, alguien hac&iacute;a que escuchaba su ristra de letan&iacute;as). Y como lo importante era la conversaci&oacute;n de ella, no me acuerdo de este otro personaje. </p><p>Ella. Rubia, delgada y llena de ella misma. Con un modelo que ya era de &uacute;ltima moda en los ochenta, segu&iacute;a siendo un revival de s&iacute;. A&ntilde;o tras a&ntilde;o, repetida, pero con m&aacute;s arrugas, menos pelo y m&aacute;s canas. Segu&iacute;a siendo imposible, pero se ve que en estos &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os se hab&iacute;a crecido, de tal manera, que su voz, igualmente clara, cantarina y subrayada, se hizo notar desde el momento en que dejaron atr&aacute;s las tres capas met&aacute;licas y llenas de reflejos.</p><p>Ella, y sus dos ayudantes, pasaron de puntillas por las salas, pero dejando sus comentarios clavados con martillo a las paredes. No dej&oacute; de hacer&nbsp;anotaciones al margen. Sus comentarios eran como esos corazones con bol&iacute;grafo en los m&aacute;rgenes de los libros del instituto. De repente, te dejan un libro para estudiar ese a&ntilde;o y lo encuentras lleno de aburrimiento, de pocas ganas de aprender y de muchas horas perdiendo el tiempo. Esas anotaciones que no quieren decir nada, que ni siquiera son bonitos dibujos y que no hacen m&aacute;s que molestar al que le gusta mirar las cosas con sus propios ojos, al que es ordenado, al que le gusta el espacio en blanco... En fin, que ella, aquella ma&ntilde;ana de domingo, sin resaca, hab&iacute;a venido a molestar. </p><p>Ellos dos. No dec&iacute;an nada. Pero tampoco la mandaban callar. Sonre&iacute;an, la miraban, se miraban, y dejaban pegados sus ojos en las curvas del resto de mujeres que paseaban por las salas. Quiz&aacute;s, para ellos, lo m&aacute;s interesante de aquella ma&ntilde;ana sin vermuth. El artista consigui&oacute; escaparse. Ella en cambio se hab&iacute;a vuelto a repetir, en este papel de llenar de tachones y marcas el pasillo, acompa&ntilde;ada del otro amigo, que ahora que recuerdo, llevaba un sombrero de fieltro negro. Y poco m&aacute;s. Pues eso, el artista andaba escapado y se cay&oacute; dentro de una sala min&uacute;scula, donde hab&iacute;a una proyecci&oacute;n. </p><p>Yo estaba all&iacute;. Me mir&oacute;, me repas&oacute;. Me sonri&oacute;. Le quit&eacute; la vista de encima para seguir con lo m&iacute;o, que era aquella proyecci&oacute;n de silencio, movimientos lentos, paz, tranquilidad, expresiones calmas y pensamientos largos. </p><p>Desde el fondo del pasillo, la voz de ella se hac&iacute;a m&aacute;s intensa. Ahora le explicaba a su otro compa&ntilde;ero lo gracioso que hab&iacute;a sido aquel pintor al dejar fuera de los marcos anotaciones y c&oacute;mo la obra no terminaba en su papel. Se sent&iacute;a brillante y se jactaba de ser la &uacute;nica en haberse dado cuenta de aquello (que curiosamente, estaba referido y subrayado en el resumen que sobre la obra hab&iacute;a en una pared, pero claro... Ella no pod&iacute;a haber reparado en eso. No se puede hablar tanto, tan r&aacute;pido y con tanta capacidad para estar pendiente de ella y de todos los dem&aacute;s y encima, pararse a leer qui&eacute;n y por qu&eacute; est&aacute; detr&aacute;s.)</p><p>Por supuesto, oliendo al artista lleg&oacute; hasta la salita. Pas&oacute; por delante m&iacute;a, con un "cari&ntilde;o, &iquest;d&oacute;nde te hab&iacute;as metido?" y con una mano larga, estirada, de u&ntilde;as rojas, le expos&oacute; la mu&ntilde;eca y ya no le solt&oacute;, con su conversaci&oacute;n fluida e intensa. </p><p>Por supuesto, yo me fui, y segu&iacute; mi camino, que era el que m&aacute;s lejos me mantuviera de ella... El camino hacia la calle, la luz y otros huecos sin los humos de su voz. Entonces, al salir, buscando los rayos del sol, me acord&eacute; de una amiga que conoc&iacute; en Madrid. Un personaje raro, tambi&eacute;n exc&eacute;ntrico, como muchos de los que acuden a estos sitios, pero al que no le gustaba hacerse notar. Ella, mi amiga, dec&iacute;a que le gustar&iacute;a que sus pisadas, al entrar en el Museo, se reflejaran dentro de ella y que no se escucharan fuera. Con tanta sensibilidad, que no hubiera nada de aquel sitio que no le dejara&nbsp;sin&nbsp;marca&nbsp;al salir, aunque fuera el simple sonido seco de sus tacones contra el m&aacute;rmol de las escaleras. </p><p>La rubia sali&oacute;. La volv&iacute;a a oir cuando me escapaba del museo. Y as&iacute; me la imagin&eacute;: Si levanta sus tacones, se dar&aacute; cuenta que est&aacute;n limpios. Sin estrenar. Seguro que rojos, de puntera y de aguja. Sin una marca, sin un gramo de polvo y con las tapas sin haber notado el peso de sus pasos. A esta mujer s&oacute;lo le deja marca ella misma, con sus repetitivos vestidos de los a&ntilde;os ochenta, a&uacute;n por poner de moda y sus u&ntilde;as lacadas, esas que lo se&ntilde;alan todo y no le dejan ver nada. Los pasillos necesitar&aacute;n que los vuelvan a encerar. Las televisiones, tendr&aacute;n que volverlas a encender y los ordenadores, a reiniciar. Al menos, hasta otro domingo sin resaca, no volver&aacute; por el museo. </p>]]></description><pubDate>Tue, 19 Dec 2006 00:16:00 +0000</pubDate></item><item><title>Los globos</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121703-los-globos.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121703-los-globos.php</guid><description><![CDATA[<p>Todos corren. Algunos corren tanto para atrapar la vida en estas dos semanas, que se les escapa. Pero andan a trote cochinero, orgullosos de estar estresados.</p><p>As&iacute;, as&iacute; est&aacute;n las calles. Compras, lista de regalos, apuntadas en un post it por delante y por detr&aacute;s. Supermecados llenos de peticiones caras, para comidas largas e interminables, que necesitar&aacute;n tiempo para la resaca y el almax. </p><p>Excesos mezclados con prisas, subidas de tensi&oacute;n, colesterol, cansancio... Y al final es lunes o viernes, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s da? La semana pasa tan r&aacute;pido y... Se va.</p><p>Desde que han llegado estos d&iacute;as, es rara la ma&ntilde;ana que no veo un globo escaparse, salir volando, huyendo, camino del sol desde las ventanas de la oficina. Estos d&iacute;as fr&iacute;os, que nos vienen con sol y pegajosos de navidades, siempre traen caramelos y globos. Cada vez que veo uno de esos globos que se escapa, mientras por casualidad he dejado de repiquetear en el teclado para mirar por la ventana, me&nbsp;rio, respiro fuerte&nbsp;y casi pido un deseo, como har&iacute;a con una estrella fugaz de verano. Y es que, ese globo, que ha dejado a un ni&ntilde;o quejoso porque se le ha escapado, a mi me hace sonreir. &Eacute;l, tan chico, tan in&uacute;til, y que se ha ido sin hacer ruido. &Eacute;l, tan prescindible, me hace recordar que lo importante no es seguir repiqueteando aqu&iacute;, detr&aacute;s de la ventana. Me dice que lo importante es lo que muchos no somos capaces de ver, por no mirar al cielo. Por no pararnos y respirar. Y que lo que m&aacute;s vale, a veces, es lo que se va volando y sin hacerse notar. He tenido suerte, durante estos tres segundos que lo vi marcharse,&nbsp;me he re&iacute;do&nbsp;y me he parado a vivir.</p>]]></description><pubDate>Sun, 17 Dec 2006 22:44:00 +0000</pubDate></item><item><title>Castillos hinchables</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121702-castillos-hinchables.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121702-castillos-hinchables.php</guid><description><![CDATA[<p>Estaba tan ensimismado que cre&iacute;a que todos&nbsp;los dem&aacute;s eran unos egoistas. Y que todos, claro, no pensaban lo suficiente en &eacute;l.</p><p>Reclamaba una y otra vez atenciones y sus actos estaban llenos de alfombras rojas, que previamente &eacute;l mismo se encargaba de estirar. Si te ten&iacute;a que mandar un mensaje, prefer&iacute;a hacerlo desde un balc&oacute;n, dando un discurso. Buscaba los micr&oacute;fonos para jactarse de sus triunfos y nunca habl&oacute; conmigo sin un meg&aacute;fono. </p><p>Desde que lo conozco, el brazo derecho lo tiene m&aacute;s estirado que el izquierdo, que es con el que sujeta el malet&iacute;n, desgastado y l&aacute;nguido, casi arrastrado, que suele acompa&ntilde;arle (siempre me he preguntado que si era para llevarle la alfombra roja, pero creo que no, que all&iacute; no cabe. S&oacute;lo lo lleva para sentirse importante). El brazo derecho es&nbsp;m&aacute;s largo porque siempre lo ha usado, desde el jard&iacute;n de infancia, para levantar la mano. Dar su opini&oacute;n, ser el primero de la clase en ofrecerse voluntario para limpiar la pizarra, o presentarse como delegado ... Hasta no me extra&ntilde;ar&iacute;a que hubiera sido el &uacute;nico candidato en su bloque de pisos para el puesto de presidente de la comunidad. Si su nombre no firmara los documentos de los vecinos, no creo que pudiera dormir tranquilo.</p><p>Su nombre est&aacute; en todas partes. Por donde pasa y suelta su alfombra, lo deja caer y te lo hace repetir. No tuvo dotes para el grafitti y por eso, te llena de tarjetas, donde ves su &uacute;ltimo cargo, siempre&nbsp;responde a todos en&nbsp;las cadenas infinitas de emails con su santo y se&ntilde;a&nbsp;y se hace mandar el peri&oacute;dico todos los d&iacute;as, para no recogerlo. Entonces, en el felpudo, pasa inadvertido pero intencionado, caduc&aacute;ndose cada ma&ntilde;ana, con su nombre de apellidos falsamente alargados.</p><p>Al salir de casa era eso, un castillo hinchable. Una atracci&oacute;n de feria, que se hace notar llena de ruido. Una farsa, que se hace hinchar con sus conquistas. Llamativo, exagerado, presumido y desproporcionado, aunque tan de mentira como las almenas de pl&aacute;stico amarillo.</p><p>Si te lo encuentras casualmente, es muy f&aacute;cil no decir nada. Ya se encarga &eacute;l de hacerte saber que es el rey de las piscinas, de las reuniones sociales,&nbsp;de las conferencias internacionales, y por supuesto, que se ha convertido en lo que esperaban sus profesores, cuando levantaba la mano para&nbsp;recitar el temario de Sociales de azul papagayo.</p><p>Pero &eacute;l, tambi&eacute;n llega a casa. Entonces, se le cae al suelo el malet&iacute;n. Y all&iacute; est&aacute;, contra la puerta y el mundo. Solo y sin iluminar, se deshinfla y se expande por el suelo.</p><p>Cuando lo imagino as&iacute; me acuerdo de un juguete que ten&iacute;a&nbsp;de peque&ntilde;a:&nbsp;una maquinita repetitiva donde un coche de f&oacute;rmula 1 iba en sentido contrario al resto y t&uacute;, con habilidad y pericia, ten&iacute;as que esquivar al resto, que se hac&iacute;an notar con un sonido de moscas met&aacute;licas. </p><p>Pues eso, eso le pasa a &eacute;l. Llega a casa, despu&eacute;s de luchar contra el resto, contra los que no piensan en &eacute;l, pero entre los que tiene la obligaci&oacute;n de hacerse notar, deshacerles las vidas, para que vivan la suya, moverles las manos, para que le aplaudan y repasarles la lecci&oacute;n para que no olviden ni una de sus virtudes y sus condecoraciones. Entonces, se queda solo, con el sonido de moscas met&aacute;licas y siempre se queja: Caray, &iquest;por qu&eacute; no me llaman?</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sun, 17 Dec 2006 22:29:00 +0000</pubDate></item><item><title>luces</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121701-luces.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121701-luces.php</guid><description><![CDATA[<p>Ya sabes, son t&oacute;picos, siempre lo mismo, y&nbsp;es inevitable: el barrio est&aacute; lleno de pastores, ovejas y &aacute;ngeles con alas de algod&oacute;n a la salida del colegio. Las tiendas tienen m&aacute;s ruido y las bolsas suenan a papel de celof&aacute;n. Recibes cartas, postales lejanas llenas de una nieve y unos &aacute;rboles que no conoces y medios de transporte guiados por animales de cuatro patas y que vuelan. Huele a pasteles y dulces, los que hacen eses no se limitan a los fines de semana y los &aacute;rboles y las ventanas se atestan de luces intermitentes. </p><p>De todo esto, me quedo con las luces. Siempre me pregunto que por qu&eacute; no se utilizan todo el a&ntilde;o. Pues eso, las luces... Me encantan las luces brillantes que ponen mis vecinos de enfrente. Llenan un &aacute;rbol puntiagudo de luces azules y una cascada intermitente de colores se deja caer por el balc&oacute;n. Ellos, eso s&iacute;, siguen con su casa apagada y triste, y desde luego, no creo que puedan ver el espect&aacute;culo de la ventana. Siguen con la persiana cerrada. Pero bueno, eso para ellos es navidad. Desde luego, no me queda otra que pensar que para quien ponen las luces es para mi. Tintineantes y revoltosas.</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sun, 17 Dec 2006 22:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>fiebre</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121301-fiebre.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121301-fiebre.php</guid><description><![CDATA[<p>Lo bueno de no tener term&oacute;metro es que as&iacute;, una nunca tiene fiebre. Lo malo es ir a casa de tu madre, que all&iacute;, hay de todo (adem&aacute;s de jam&oacute;n del bueno).</p><p>Pues eso, que estoy malita. Que me voy a moquear a otra parte. Prometo volver, sana y salva. </p>]]></description><pubDate>Wed, 13 Dec 2006 20:49:00 +0000</pubDate></item><item><title>Y lo mejor</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121201-y-lo-mejor.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121201-y-lo-mejor.php</guid><description><![CDATA[<p>Y lo mejor fue que me vi bajando escalones, mitad de m&aacute;rmol, mitad de nieve, y yo, con un abrigo nuevo, todo de terciopelo y todo muy negro. Y bajaba, y as&iacute; bajaba, as&iacute; ca&iacute;an los escalones, deshechos de nieve, deshechos de escalones, de estructuras y no eran. Y yo, yo me re&iacute;a. </p><p>Y lo mejor, lo mejor fue que todo estaba en silencio. Casi que como mucho, se o&iacute;an dejarse caer los copos gordos de nieve. Bloques densos, macizos y mates, pero que no eran capaces de hacer m&aacute;s all&aacute; que un simple ruido sordo, seco y salado. Y no eran escalones, por lo mismo, que no eran ruido.</p><p>Y yo, lo mejor, es que sin querer, y sin tener, sin tener razones, me re&iacute;a. Y entonces, todo era tan azul, tan hielo y tan yo, que no hab&iacute;a diferencias, ni marcas ni no ser. En fin, que era justo lo que deb&iacute;a. Y arrastraba cosas, pero sin querer. Cosas sordas. </p><p>Y segu&iacute;a bajando, hacia el hueco de las escaleras, oscuro y solo. Y mientras m&aacute;s bajaba, m&aacute;s me sent&iacute;a y me parec&iacute;a estar subiendo. Y despu&eacute;s de todo, lo mejor era pensar en que daba igual subir que bajar. Que total, si iba a ser lo mismo, si iba a ser. Si iba a seguir siendo un ojo marr&oacute;n oscuro y una sonrisa larga y ancha. Y hoy hay nieve, y lo mejor, es que ma&ntilde;ana hay sol. Y por ahora, siempre va a haber sol. </p>]]></description><pubDate>Tue, 12 Dec 2006 01:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cosas</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121001-cosas.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/121001-cosas.php</guid><description><![CDATA[<p>Llego a casa y me dejo caer encima de los tacones. Despu&eacute;s, cierro la puerta, sacudo los tobillos y se quedan tumbados en la esquina del pasillo. Mis tacones infinitos, arquitectura de Alicante, se quedan tumbados y sin respiraci&oacute;n. Las plantas de los pies a&uacute;n me hacen cosquillas cuando los miro. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo llevan conmigo? Les sonr&iacute;o. Ellos saben que hemos atravesado, bailando y haciendo eses, el portal algunos fines de semana. Tambi&eacute;n han venido conmigo en las &uacute;ltimas primeras citas y han corrido por la Castellana buscando un taxi. De boda y con vaqueros. Y ahora est&aacute;n en la esquina del pasillo, ri&eacute;ndose de mi mientras les escribo un post.</p><p>Esos dos zapatos de ante color camello salen de mis armarios desde hace unos cuantos a&ntilde;os. En el mes de septiembre, me esperan, ansiosos, para que los coloque en primera fila, cerca de los jerseys de cuello vuelto, al lado de la falda marr&oacute;n, que les sienta tan&nbsp;bien y de los abrigos que vienen con ellos y que a&uacute;n huelen a noche larga de Madrid.</p><p>Hoy, los tres, venimos de boda. Y mientras ellos descansan en el suelo fr&iacute;o, yo les escribo un post. A ellos y a esas cosas que me vienen desde lejos y son tan m&iacute;as como mis caderas anchas, mis&nbsp;ojos bien abiertos y mi boca azul metal. </p>]]></description><pubDate>Sun, 10 Dec 2006 13:25:00 +0000</pubDate></item><item><title>Temporal</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/120701-temporal.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/120701-temporal.php</guid><description><![CDATA[<p>En mi barrio, como es muy barrio, nunca pasa nada. O mejor dicho, siempre pasa lo mismo. Por eso, cualquier d&iacute;a puede pasar lo menos pensado. Y recordarse. Durante a&ntilde;os.</p><p>Ayer hubo un temporal. Dur&oacute; cinco minutos, el tiempo justo para azotar las tres palmeras, despegar el agua de la fuente y llenar los coches de hojas inquietas y secas. Justo empez&oacute; cuando volv&iacute;a a casa. Justo me dej&eacute; llevar durante&nbsp;unos segundos, los justos para empaparme y llenarme de hojas marrones y amarillas. El agua me azotaba la cara y me llegaba hasta la campanilla. El aire me cerraba los ojos y me abr&iacute;a la boca. Y justo ah&iacute;, justo esos cinco minutos, mi barrio fue el centro del mundo. Y yo, durante treinta segundos, estaba viva.</p><p>A veces me parece que voy dentro de un coche, con las ventanas subidas y la calefacci&oacute;n puesta. Suena Radio3 y no hay nada que nos pueda molestar (porque los atacos, los sem&aacute;foros rojos o los conductores maleducados han pasado a la historia. No suenan en mi coche). Pues eso, que sigo conduciendo, haciendo kil&oacute;metros, pero con otro desgaste, que no afecta a mi piel, mi pelo y que no me hace cosquillas, ni me da fr&iacute;o. </p><p>Ayer, en cambio, me baj&eacute; del coche y sent&iacute; el viento en la cara, y all&iacute; me habr&iacute;a quedado horas, si as&iacute; hubiera seguido el&nbsp;tiempo, pero un jubilado, desde el cajero del portal me hac&iacute;a se&ntilde;as para que me refugiara en el techado. </p><p>Despu&eacute;s no pude dormir y, viendo la tele, he oido una sierra. Eran cuatro bomberos que se abrazaban a un &aacute;rbol y trepaban sobre su cami&oacute;n, hasta hacer astillas a uno de los plataneros que se ha dejado ir con el temporal. Y ellos all&iacute;, a horas que no tienen n&uacute;mero, hac&iacute;an astillas del &aacute;rbol que se iba a caer. Y yo all&iacute;, tan sola y tan chica, y otra vez en pijama en el balc&oacute;n, volv&iacute;a a vivir. A mi, con el temporal, me han salido alas, como a las hormigas de invierno. Alas el&eacute;ctricas, planas y debiluchas, pero alas que me dejan so&ntilde;ar con una hoja de menta en los labios.</p><p>El mundo en mi barrio, a veces gira. Y el m&iacute;o, hoy, otra vez, tambi&eacute;n. Han vuelto a cantar p&aacute;jaros perdidos y el &aacute;rbol ya s&oacute;lo es astillas y dos ramas sueltas en la acera. Pero los p&aacute;jaros, cantaban. Creo que han cantado para m&iacute;. No era la hora de los p&aacute;jaros ni tampoco era la m&iacute;a, la m&iacute;a de volver a casa. Y all&iacute; estaban, piando. Porque s&iacute; o por mi. Yo he dejado repiquetear los tacones en la puerta,&nbsp; porque se que a ellos les gusta c&oacute;mo suenan y ellos se han callado hasta que me han oido entrar, entonces han vuelto a piar. Me he parado a mirarlos, sin verlos, y&nbsp;los he dejado cantando entre las hojas de los &aacute;rboles que se volv&iacute;an a mover.</p>]]></description><pubDate>Thu, 07 Dec 2006 01:36:00 +0000</pubDate></item><item><title>Festival Entre Culturas</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/120401-festival-entre-culturas.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/120401-festival-entre-culturas.php</guid><description><![CDATA[<span style="font-family: Arial">He visto algunas cosas que pueden interesaros:</span> <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial">El 27 de diciembre, act&uacute;a en el Teatro de la Maestranza, la compa&ntilde;&iacute;a de danza de M. Pag&eacute;s. Este espect&aacute;culo forma parte del festival Entreculturas (del que por cierto, no encuentro su p&aacute;gina web). Es a las 9pm. y<span>&nbsp;</span>hay entradas desde 16 eu. (en para&iacute;so de arriba del todo) hasta 30 (en patio).</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial">El 28 de diciembre, concierto de Jorge Drexler con amigos (entre ellos, Kiko veneno creo, pero no se especifica y por ahora, no hay m&aacute;s informaci&oacute;n). Este es en el teatro Central y todas las entradas cuestan lo mismo: 20 eu., aunque habr&aacute; que recogerlas en el Maestranza.</span></p><span style="font-family: Arial">Tambi&eacute;n el 3 de enero hay algo que&nbsp;aparentemente, promete:&nbsp;Hay un concierto homenaje a Almod&oacute;var, donde cantar&aacute;n algunas de las int&eacute;rpretes de las m&uacute;sicas de sus pel&iacute;culas. Esto debe molar tela. Yo he comprado para patio, y cuestan 30 eu. Ya hay bastantes entradas vendidas para esto. </span><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial">Creo que viene Estrella Morente, entre otros&hellip; Ser&aacute; el 28 y el 29. </span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial">Bueno, en <a href="http://www.generaltickets.com/">www.generaltickets.com</a> podr&eacute;is comprar las entradas y tambi&eacute;n encontrar algo (pero muy poco) de informaci&oacute;n al respecto. </span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial">Si v&aacute;is, nos vemos. </span></p>]]></description><pubDate>Mon, 04 Dec 2006 11:06:00 +0000</pubDate></item><item><title>Por pedir...</title><link>https://elbolsodepili.blogia.com/2006/120301-por-pedir-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbolsodepili.blogia.com/2006/120301-por-pedir-.php</guid><description><![CDATA[<p>Borracho y forzando la voz, con un cigarro negro en la mano y una copa m&aacute;s en la otra, me dijo muchas frases inconexas, sin sentido y que unas tachaban a las anteriores y otras borraban lo que acababa de decir.</p><p>All&iacute; segu&iacute;a, ahora, adem&aacute;s de borracho y ronco, estaba despeinado y su cigarro hab&iacute;a terminado. A la copa le quedaban dos sorbos, pero no iban a modificar su estado. Ya no pod&iacute;an cambiarlo m&aacute;s. </p><p>La cosa es que, con mi natural obediente y mi absoluta confianza en los borrachos, que siempre dicen la verdad, cre&iacute; a pies juntillas sus consejos y los tom&eacute; como m&aacute;ximas para mi nueva vida, esta que hoy voy a gritar (como as&iacute; me aconsej&oacute;) para empezar a cambiarla (que seg&uacute;n &eacute;l, es lo que ten&iacute;a que hacer).</p><p>Bueno, no se realmente si quiero cambiarla o si me hace falta, pero creo que gritar por la ventana, nunca le molest&oacute; al que lo hac&iacute;a. Como mucho, a sus vecinos. Y el aire fresco y mojado de esta noche le vendr&aacute; bien a mis pulmones. Ya no son horas, pero voy a gritar. Voy a gritarme qu&eacute; quiero ser...</p><p>Peque&ntilde;a, lenta, sin necesidad de prisas. Con los ojos bien grandes, y si hace falta, hasta con gafas. Quiero tener un despacho al sol, dentro de un barco. Un &aacute;tico mirando a un r&iacute;o y desde donde se pueda ver c&oacute;mo se pone el sol. Quiero no sentirme extranjera en el campo ni sola en la ciudad. Quiero hacer bolsos con una m&aacute;quina de coser y mover mi mundo con una c&aacute;mara de fotos y un teclado de ordenador. Quiero comer chocolate y nadar sin cansarme. Tener un perro para pasearlo, en vez de que tengan que pasearme a m&iacute;. Quiero tener los bolsillos llenos de entradas para conciertos y para museos. Y por supuesto, quiero saber que tengo casa en Londres, Nueva York, Kenia o Roma. Quiero ser madre, pero me basta con crear (relatos, recetas de cocina o estrategias de comunicaci&oacute;n), aunque estoy segura que se me dar&iacute;a mejor lo de criar que lo de crear.</p><p>Quiz&aacute;s quiera seguir escap&aacute;ndome, y si me escapo, quiero ser valiente para no volver atr&aacute;s. Quiero no pelearme, no discutir, no salir cansada del trabajo. Quiero tener ilusi&oacute;n hasta cuando no tenga nada de lo que tengo ahora. Y quiero lo que me falta para tenerlo todo y que es algo que no vale dinero pero cuesta mucho conseguir.</p><p>Quiero tener todos los d&iacute;as un hueco para escribir con ganas un post y una idea para que cada d&iacute;a sea distinto y te guste.</p><p>Y por pedir, y ya que estamos, quiero un bolso de Piamonte y unos zapatos verdes de tac&oacute;n. Y un beso azul.</p>]]></description><pubDate>Sun, 03 Dec 2006 23:31:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
